En Los Polos. Mitologia Esquimal

La creación de los Chuckchi

En el principio no existía la humanidad, sólo el creador, un anciano y Tangen, un niño. Ambos lucharon hasta que se agotaron. Entonces Tangen dijo: "Creemos personas".
"Muy bien", respondió el Creador. Tomaron unos puñados de tierra y soplando sobre ellos crearon al pueblo "pelo de hierba".

Como no podían hablar, Tangen estuvo escribiendo durante dos años y les entregó lo que escribió, pero seguían sin hablar y el Creador se reía. Entonces, el Creador se convirtió en un cuervo y graznó a los humanos: "croac, croac" y así aprendieron a hablar.

Antes que el Ser Divino pusiese el sol en el cielo, el Creador/Cuervo se apoderó del sol y lo escondió en la boca. El negaba tenerlo y decía en voz baja: "regístrenme". Pero cuando los mensajeros de Tangen lo registraron, le hicieron tantas cosquillas que no podía parar de reír. Entonces el sol se escapó de su boca y se marchó al cielo para iluminar el mundo.

El Creador informó al Ser divino en los cielos y el ser divino envió a los renos para alimentar a los humanos.

Mito esquimal La esposa del sol –

La mujer Chukchi se casó con el sol, pero un escarabajo negro la convenció de que intercambiara su ropa. El sol pensó que el escarabajo era su mujer y se la llevó a casa. La mujer auténtica dio a luz un hijo, que buscó a su padre. Luego el sol mató al escarabajo y volvió a tomar a su verdadera esposa. Cuando añoraba su casa, el extendía un rayo de sol hasta la tierra para que pudiera descender y visitar a su padre. Los Inuit piensan que el sol es femenino y según un mito muy extendido fue violada por su hermano, la luna.

Sedna, diosa del mar de los Inuit

Sedna era una muchacha Inuit que había provocado la ira de su padre al rechazar a todos sus pretendientes humanos, se casó con un perro y alumbró varios cachorros.

Horrorizado, su padre la lanzó al mar y le cortó los dedos cuando trató de subirse nuevamente a la barca. Sedna se hundió en el fondo del mar donde se convirtió en un poderoso espíritu y sus dedos cortados se transformaron en las primeras focas.

Como señora de los mares, Sedna es importantísima para la supervivencia humana. Sin embargo, el maltrato que recibiera por parte de su padre la hecho muy caprichosa por lo cual si no es aplacada de manera constante se ocupa de encerrar a los animales marinos y la humanidad muere de hambre.

Cuando esto sucede, un chamán debe viajar hasta su casa y enfrentarse a los terribles guardianes hasta implorar a Sedna, cara a cara.
Para los Inuit todos los pecados de la humanidad caen en el océano y se acumulan en el pelo de Sedna en forma de grasa y suciedad. Cuando el Chaman viaja hacia Sedna, debe ocuparse de limpiar y trenzar sus cabellos porque ella no puede hacerlo ya que su padre le cortó los dedos. En agradecimiento por esta tarea, Sedna libera a los animales y la humanidad vuelve a comer.